Mensajero de Dios

Los Profetas como mensajeros de Al-lah (Dios)

La tarea de un profeta es transmitir el mensaje de Dios y proveer una manera de vida ejemplar para las personas en el mundo. Los profetas no tienen la responsabilidad de convertir a individuos hacia una nueva religión ni tienen el derecho de imponer una religión sobre las personas. Al fin, Dios solamente les exige transmitir el mensaje a todos en el mundo.

“Obedeced a Al-lah y obedeced al Mensajero. Pero si volvéis la espalda, sabed que Nuestro Mensajero sólo es responsable  de la clara transmisión del Mensaje.” (Capítulo 64,  Verso 13)

“Diles : Obedeced a Al-lah y obedeced al Mensajero.” Pero si se apartan, recordad entonces que quien así actúe será responsable de lo que se le ha confiado, de igual forma que vosotros seréis responsables de lo que se os ha confiado. Mas si le obedecéis, estaréis rectamente guiados. Pues el Mensajero sólo es encargado de la simple entrega del Mensaje.” (Capitulo 24,  Verso 55)

“Amonesta, pues, ya que no eres más que un Amonestador. Tu no eres vigilante sobre ellos” (Capitulo 88,  Verso 22-23)

“Posiblemente te entristezcas hasta la muerte porque no creen.” (Capítulo 26,  Verso 4)

“No eres más que un Amonestador.” (Capítulo 35,  Verso 24)

“Sé mi testigo, O Al-lah, que yo he transmitido tu mensaje a tu gente” (El último sermón del Noble Profeta Muhammad)

Todos los Mensajeros son Iguales

El Islam declara que la autenticidad del mensaje de cada profeta tiene el mismo valor. No existe un mensaje mas importante que otros. Los musulmanes están prohibidos en discutir la superioridad de un profeta por encima de los otros profetas.

“Este Mensajero Nuestro cree en lo que ha sido revelado por su Señor, y así hacen los creyentes; todos ellos creen en Al-lah, y en Sus ángeles y en Sus Libros y en Sus Mensajeros, diciendo: “No hacemos distinción alguna entre ninguno de Sus Mensajeros; y dicen: “Oímos y obedecemos. Imploramos Tu perdón, Oh Señor Nuestro, y hacia Ti es el regreso.”  (Capitulo  2,  Verso  286)

El Noble Profeta Muhammad (La paz y bendiciones de Al-lah  sean con el) fue más allá de solo la creencia en Dios. El Noble Profeta Muhammad les pidió a sus seguidores en varias ocasiones que no lo compararán con otros profetas. También les pidió que no lo tratarán superior a otros profetas. “Uno no debe decir que soy mejor que Jonah (Yunus) bin Matta.” (Bukhari) “No den superioridad a un profeta sobre los demás profetas de Dios” (Bukhari)

“De todas las personas, yo soy el más cercano al hijo de María, y todos los otros profetas son hermanos.” (Bukhari)

La Unicidad de Dios

La creencia en un solo Dios (Al-lah) es el principio más fundamental en el Islam. Al-lah es todo Sabio y Todopoderoso. El respeto hacia Al-lah se vigila cuidadosamente.  Las creencias musulmanes no veneran a ningún otro individuo excepto Al-lah.

Los profetas tienen un significado muy importante en las creencias de los musulmanes. Pero los profetas no son mas que humanos que reciben revelaciones de Al-lah y transmiten el mensaje de Al-lah. Su posición y estatus son claros para evitar cualquier confusión.

La declaración de la fe Islámica dice:

“No existe nadie digno de adoración excepto Al-lah, y Muhammad es el mensajero de Al-lah”

Muhammad Como un Ser Humano Mortal

Con el tiempo muchas religiones empezaron  a conceder la posición de Dios a sus profetas. El Islam es muy específico en clarificar la posición de cada profeta y del Noble Profeta Muhammad (La paz y bendiciones de Al-lah  sean con él) para que ningún seguidor de la fe conceda el título de Dios a un profeta.

“Diles: No soy más que un hombre como vosotros; pero he recibido la revelación de que vuestro Dios es sólo Único Dios. Así pues, quien espere reunirse con su Señor que haga buenas obras y no asocie a nadie en el culto de su Señor.” (Capítulo 18,  Verso 111)

“Diles : No tengo poder para beneficiarme o perjudicarme a mi mismo, salvo que Al-lah lo quiera. Y si conociera lo desconocido, habría conseguido abundancia de bienes, y el mal no me habría tocado. No soy más que un Amonestador y un portador de la buena nueva para las gentes que creen.” (Capítulo 7,  Verso 189)

“Pues no os digo: “poseo los tesoros de Al-lah”, ni conozco lo invisible, ni digo: “soy un ángel.” Ni digo de aquellos que son despreciados por vuestros ojos: “Al-lah no les concederá ningún bien- Al-lah sabe mejor lo que hay en sus mentes. En verdad seria entonces de los injustos.” (Capitulo 11,  Verso 32)

“Si habéis recibido alguna herida, en verdad que los incrédulos han recibido ya una  herida similar. Y hacemos que esos días se sucedan alternativamente entre los hombres para que sean exhortados, y para que Al-lah pueda distinguir a los que creen y escoja testigos de entre vosotros; pues Al-lah no ama a los injustos.” (Capítulo 3,  Verso 145)

“Yo solo soy un humano como ustedes. Se me olvidan cosas como a ustedes. Así que si se me olvida algo recuérdame.” (Bukhari)

“No me exalten como los cristianos exaltaron al hijo de María. Yo solo soy un siervo, denme el nombre de siervo y mensajero de Al-lah” (Bukhari)